Un artículo escrito por los economistas David Sands y Natalie Malek señala que, desde el Mundial de 1990 en Italia, los ganadores tuvieron en promedio un aumento de su Producto Bruto Interno (PBI) de un 1,6% por sobre lo que normalmente debieran tener. “Lo que nos podría llevar a pensar que existe un efecto positivo de ganar el Mundial, ya sea mediante una mejora en el sentimiento o mejores perspectivas para el consumo”, señalaron.

Si nos detenemos en los casos particulares, por ejemplo, luego de ganar el Mundial de Alemania 2006, Italia pasó de crecer un 0,1% ese mismo año a un 1,9% el año siguiente, según un estudio de la consultora ING realizado para el Mundial de Sudáfrica 2010.

En el caso de España, tras el Mundial 2010, los investigadores Juan Nicolau y Abhinav Sharma, de la Escuela de Negocios Pamplin de la Universidad de Virginia Tech, publicaron el estudio “Una generalización del efecto de la Copa Mundial de la FIFA”, en el que señalaron que “la Copa del Mundo de 2010 mostró un efecto positivo en el turismo del país ganador”.

Sin embargo, ganar el Mundial puede generar un impacto positivo en la economía pero hablar de una relación de causalidad entre eso y una subida del PIB no tiene rigor científico hasta el momento.

Del mismo modo, Pablo Dragún, director del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA), dijo: “Las condiciones materiales son más fuertes que la euforia de ganar una Copa del Mundo. Sí te puede movilizar el consumo, pero no más”.

Las conclusiones del trabajo de Nicolau y Sharma señalan que las investigaciones que se han basado en la actividad de los mercados y las cotizaciones bursátiles no son concluyentes, más allá del aumento de productos deportivos del país ganador o el incremento de los derechos por televisar los partidos, no se registró un efecto medible. Ni siquiera la previsible mejora del estado de ánimo de los inversores –lo que se conoce como “hipótesis del sentimiento deportivo”– se parece contagiarse a los movimientos de las empresas cotizadas en Bolsa, como apunta un metaanálisis de varios estudios realizado en 2017.

Es decir, si bien los datos muestran que desde el Mundial de 1990 los ganadores tuvieron en promedio un aumento de su PBI en un 1,6%, según estudios y especialistas no es causal la relación. No hay evidencias que sostengan que la victoria en un Mundial es un factor determinante en el crecimiento de la economía de un país.

Sin embargo, los datos macroeconómicos de Argentina indican una inflación del 92.4% interanual y un dólar Blue subiendo cada vez más, esperamos que la reciente victoria del Equipo pueda mejorar el panorama financiero del país en el próximo año.

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